Milpa, potrero y monte

Seymour Menton
1951 Revista iberoamericana  
Esa vivaz psicologia de chiquillo, normal en acciones y reacciones, constituira el mayor atractivo de esta novela, escrita -mis bien que para maestros, como algunas novelas didicticas-para padres y abuelos. De diversos modos, sutiles, en ella se repite que la paternidad consciente, la que esti hecha del cuidado de cada dia, es superior a la semiconsciente de quien es s61o padre por raz6n de consanguinidad, sin amplitud ni trascendencia. En varias piginas de soledad e introspecci6n -afines, por
more » ... cci6n -afines, por ello, a otras de El hermano asno-, se percibe la maestria del escritor y el dominio que posee sobre el tema. En Los hombres del hombre, Eduardo Barrios da cuerpo -y nombre-a los multiples "hombres" que cada uno lleva en si, dentro de su poliedrica fisonomia espiritual. En el autor, confirma iste, la soledad y la meditaci6n, multiplicaron esos entes: entre ellos distribuy6, seglin sus peculiaridades, los nombres de pila que recibi6 con el bautizo. Por eso entablan entre ellos los didlogos mudos, que la incertidumbre del autor provoca, al tratar de resolver su propio conflicto. Recuperado el equilibrio, suavemente, dentro del hogar; eliminadas, simultineamente, la duda y la amiga nefasta, las voces de "los hombres del hombre" enmudecen, y habla s61o aqu6l que los encierra en si, con la expresi6n de su ternura paterna. Ornament6 la obra, con finos perfiles, la hija del autor: Gracia Barrios. FRANCISCO MONTERDE GREGORIO L6PEZ Y FUENTES, Milpa, potrero y monte.-Ediciones Botas, Mexico, 1951.
doi:10.5195/reviberoamer.1951.1448 fatcat:qknad32nbzashbfa4hhpzbvzoy