Los juegos teándricos. El acceso antropológico a la intimidad divina

Alberto Vargas Pérez
2017 Studia Poliana  
Palabras clave: teandrismo, teoría de juegos, antropología trascendental, don, amar personal. Abstract: Taking into account the game theory, this research is a proposal to continue Polo's Transcendental Anthropology towards theandrism. This proposal involves a rectification of one of the two love polian theses and the proposal of several theses in respect to the gift human structure and its correspondance with the divine's. From theandrism it is possible to understand man as a dual being called
more » ... a dual being called to be a triadic being, which is an athropological route of access to divine intimacy. A continuación se presenta una propuesta de continuar la antropología trascendental 1 de Leonardo Polo hacia el teandrismo 2 , es decir, proponiendo una teantropología donal. Esta ampliación se puede mostrar adecuadamente continuando la narrativa del juego que propongo en "La teoría axiomática de los juegos donales" 3 , no sin antes indicar que estos juegos donales entre los hom-ALBERTO I. VARGAS 130 STUDIA POLIANA 19 (2017) 129-150 1 "Mi postura definitiva no es antropocéntrica, sino cristocéntrica". L. POLO, Epistemología, creación y divinidad, Eunsa, Pamplona, 2014, 24. Y también señala que para "dotar de sentido al dolor humano, habría que abordar una antropología teándrica, para resolver suficientemente este problema". L. POLO, Epistemología, creación y divinidad, Eunsa, Pamplona, 2014, 285. 2 Si bien la noción clásica de teandrismo indica la actividad de Jesucristo en el hombre, este término fue acuñado por los Padres de la Iglesia para indicar la actividad que la Trinidad tiene en el hombre y en el mundo a través de Cristo. Se trata de un asunto clave en el cristianismo, que fue olvidado tras el Concilio de Trento y retomado por el Concilio Vaticano II. Junto con la modernidad surge un androteísmo que desordena el pensamiento cristiano olvidando que, de modo distinto a cualquier otra religión, en la revelación judeocristiana es Dios quien busca al hombre y no al revés. Al respecto Polo señala lo siguiente: "Se falsea enteramente el significado del cristianismo si se establece como verdad fundamental suya la relación hombre-Dios. El cristianismo no es, en primer término, un androteísmo, sino la realidad del Dios-hombre; la Encarnación... Pues bien, ¿cuál es la razón de ser del teandrismo, de la existencia del Dios hecho Hombre? Esa razón de ser no puede ser más que el amor misericordioso, y éste es el punto en que el cristianismo incide de un modo completamente innovante, como algo absolutamente insospechable e inesperado. Es lo que expresa de manera literal san Juan: 'Dios es Amor'". L. POLO, Epistemología, creación y divinidad, Eunsa, Pamplona, 2014, 52-53. Desde la Antropología Trascendental, el crecimiento de la intimidad humana -crecimiento donal-se puede llamar también teándrico por ser la gratuidad divina la que eleva desde su apertura íntima al acto de ser personal humano en tanto que actuoso. Así pues en esta investigación 'teandrismo' -o donal-se distingue de un 'androteísmo', pues la iniciativa es primeramente divina y la deificación del hombre es consecutiva. Es divino-antropológico por la expansión desde dentro, que sólo es posible al incluirse atópicamente en la Máxima Amplitud. Que el crecimiento donal por ser teándrico se corresponde con el crecimiento cristiano, lo explica el mismo Polo: "En la fusión entre el don renovador y la responsabilidad de realizarlo, ¡una vez más!, según uno mismo, consiste el vivir cristiano. Cristo, que es nuestro propio renacer, ha de expansionarse a través de nuestro pensamiento y habla, de nuestros afectos y obras. La detención de este proceso sería, pura y simplemente, la exclusión de Cristo en el hombre. A una, somos Cristo y Cristo es en nosotros. A una, recibimos su fuerza y a ella hemos de atenernos. El fracaso de Cristo sólo sería nuestro propio fracaso; nuestra pérdida sería perder a Cristo porque, en definitiva, Él es nuestra única ganancia". L. POLO, Sobre la existencia cristiana, Eunsa, Pamplona, 1993, 272. Por último, se acude al término teándrico porque es el usado por Polo cuando se refiere a la antropología trascendental como aquélla capaz de mostrar el amor misericordioso que libera al hombre de la crisis antropológica saliendo al paso del decaer de la libertad (en desesperación) y sus consecuencias, al dotar de sentido trascendental al dolor renovando la existencia humana. Cfr. L. POLO, Epistemología, creación y divinidad, Eunsa, Pamplona, 2014, 52-53, 249; "Tres dimensiones de la antropología", en Studia Poliana, 13 (2010), 15-29. 3 A.
doi:10.15581/013.19.129-150 fatcat:seds3igg4zaafgplkn6nuz6bq4