De los Ortegas buenos: Un códice en la piel de la memoria

Anastasio Lovo
2014 Cultura de Paz  
O rlando Ortega Reyes (San Marcos, Carazo 1948) con esta obra "De los Ortegas buenos", por la belleza de su prosa y lo magistral del relato, sitúa la calidad del libro de crónicas y memorias en Nicaragua, en un lugar preeminente. Este libro se lee con fruición y placer. He gozado cada frase, cada párrafo, siguiendo la madeja de las anécdotas relatadas con una prosa económica, limpia, transparente, pero diseñada cerebralmente en el eje de los sintagmas como un implacable mecanismo de engranajes
more » ... ismo de engranajes que dejan al lector con apetito por leer más. En estos textos todo cae por su propio peso en la más absoluta levedad del ser-escritura magistral y bella. Hay una pasmosa solidez en la verosimilitud de lo relatado en "De los Ortegas buenos", que merece una exploración comparativa con otro amo de la escritura como es el Maestro Jorge Luis Borges. Borges diseñó y enseñó todo un tinglado de recursos y trucos para hacernos tragar a los lectores, las historias más fantásticas e imposibles. Ortega Reyes al contrario de Borges, no precisa de este trucaje para hacer gala de una propiedad objetiva en el conocimiento de los eventos, acontecimientos, hechos, ambientes, paisajes y personajes relatados, cosa que realmente asombra y le impide al lector poner en duda lo afirmado. Aunque los hechos y personajes convertidos en relatos por Ortega Reyes, están en las antípodas de lo fantástico verosímil realizado por JL Borges, ya que todos ellos tienen una poderosa raíz en lo Recibido: 20 de octubre / Aprobado: 29 de noviembre 2013
doi:10.5377/cultura.v19i61.1298 fatcat:o6jteqcub5f3xns5eaqqm5wjpa