"Nuevos cuentos andinos", por Enrique Lópéz Albújar

David Rubio
1940 Revista iberoamericana  
Esta segunda edici6n de La llamarada aparece con un pr6logo del fenecido ensayista puertorriquefio Antonio S. Pedreira y una advertencia del autor. La obra est~ dividida, como al principio, en cinco partes: "Surcos abiertos", "Mientras la cafia crece", "Yerba mala", "Incendio" y "El regreso". Pero esta nueva edici6n ha sido cuidadosamente revisada por su autor en la parte del lenguaje, lunar fuertemente criticado en la primera salida de la novela, y es, pues, una superaci6n lingiiistica. Nos
more » ... ingiiistica. Nos permitimos citar de un ensayo nuestro sobre la obra, la siguiente sintesis con que cerramos esta nota bibliogrifica: "La llamarada, como la novela de vanguardia de Hispanoamerica -Don Segundo Sombra, Giiiraldes (1926); Donia Bdrbara, Gallegos (1929); La vordgine, Rivera (1931)--va montada en tres dimensiones estrellas: medio, raza y momento hist6rico. Es un poema novelado de hombre y tierra. La tierra en donde: 'el buey bebe paz con su mugido y el caballo echa a volar su j>bilo melanc61lico en las alas de un relincho'." Tierra en donde el hombre es planta de raza y en donde el medio es enemigo del hombre. Juan Antonio Borr6s es la hebra que une las cuentas del rosario de la novelapaisajes, colores y anatemas. En eI se retrata el hombre actual de Puerto Rico. Juan Antonio titubea dolorosamente entre su porvenir y la conciencia tnica. Coraz6n pendular, producto del ,medio en donde casi siempre triunfa el gastron6mico cheque azucarero. La llarmarada es, pues, la ovela del cafiaveral, del cafiaveral puertorriquefio. CESAREO ROSA-NIEVES, Universidad de Puerto Rico. ENRIQUE L6PEZ ALBITJAR, Nuevos cuentos andinos.--Santiago de Chile, Ediciones Ercilla, 1937. 185 pp.
doi:10.5195/reviberoamer.1940.869 fatcat:2inq5ek23bggtgnlfuicp5lmw4