Comentario a la Declaración de las Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas

Jorge Alberto González Galván
2007 Anuario Mexicano de Derecho Internacional  
Se han ido venciendo los temores. 30 de los 44 miembros del Consejo de Derechos Humanos votaron a favor de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el 29 de junio de 2006. Sólo faltan vencer todos los temores en la Asamblea General para que entre en vigor. ¿Cuál es el principal temor de los Estados? Temen su "balcanización", la "pérdida" de su territorio. Temen que sus minorías, naciones históricas, pueblos originarios, primeras naciones, autonomías,
more » ... nes, autonomías, nacionalidades, aquellas poblaciones que se caracterizan por ser diferentes culturalmente a la población mayoritaria (o en ciertos casos minoritaria) que detenta el poder político, traduzcan el principio de la diversidad cultural en un cheque en blanco para que se conviertan en nuevos Estados. No es así. Si se habla de generaciones en el reconocimiento de los derechos humanos, en la generación del siglo XXI tiene que ser prioritario el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas a desarrollar libremente sus culturas y a ejercer libremente sus gobiernos. La etapa que está por concluir es el reconocimiento de esta libre determinación al interior de las fronteras de los Estados. En esta declaración no sólo constan los derechos colectivos como pueblos de los indígenas, sino también sus derechos individuales como personas. Estos derechos tienen que ser aplicados eficazmente como obligación para los Estados que los aprueben. Entre los derechos colectivos que se reconocen destaca el derecho a la libre determinación (gobierno, jurisdicción, territorio y cultura) como derecho matriz de derechos y como derecho motriz de la cultura indígena. Entre los derechos individuales (no sólo de los hombres, sino también, se aclara, de mujeres, niños, adultos en plenitud, personas con capacidades diferentes) que se destacan son los derechos a la identidad, a la nacionalidad, a la ciudadanía, a la participación política, a la vivienda, al empleo, a la salud, a la educación.*
doi:10.22201/iij.24487872e.2007.7.230 fatcat:i45y42mym5f6japacrt47mdbce