Problemas de control con la comida en un caso de Síndrome de Colon Irritable

Miriam Rocha
2013 Clínica Contemporánea  
Resumen. Se expone la intervención del caso de Sara, una mujer en la treintena con problemas de control con la comida que se combinan con un diagnóstico de Colon Irritable. Ambos se mantienen desde su niñez y hasta el momento los ha venido manejando a través de distintas fases de agravamiento y mejora. Actualmente, la desorganización de vida a la que le fuerza su trabajo ha conllevado un agravamiento de sus problemas y le ha impulsado a buscar ayuda. La clave de este caso fue la necesidad de
more » ... la necesidad de ajustar la intervención a su ritmo de vida desordenado y a los condicionantes de su enfermedad. El objetivo principal fue normalizar la relación de Sara con la comida y maximizar la adaptación a sus circunstancias vitales. Para ello se buscó proporcionarle un conjunto de estrategias de autocontrol que ella misma pudiera adaptar y aplicar de manera flexible ante los cambios. Palabras clave: atracón, control de peso, estrategias de autocontrol, ingesta descontrolada, hábitos de alimentación, Síndrome de Colon Irritable, trastornos alimentarios, terapia conductual. Abstract. This article presents Sara´s case, a woman in her thirties with feeding control problems combined with a diagnosis of Irritable bowel syndrome. Both problems originate in her childhood, and throughout the years, she has been bearing up her situation through different stages of exacerbation and improvement. Currently, these problems have got worse due to her disorganized lifestyle, which prompted her to look for help. The key to this case was the need to adjust the intervention both to her disorganized lifestyle and to the constraints of her illness. The main objective was to regularize Sara´s feeding behaviour and maximize the adaptation to the circumstances in her life. In order to achieve this goal, we tried to develop a set of self-control strategies that she could adapt and apply in a flexible way. Introducción Los trastornos de la alimentación son una problemática de gran importancia para nuestra sociedad, debido a su elevada incidencia y prevalencia y a las consecuencias sobre la salud. No se trata de enfermedades sino de trastornos del comportamiento aprendido en los que se ha alterado la relación o comportamiento natural de la persona con la comida. Se distribuyen en un continuo a lo largo del cual, las conductas problemáticas fluctúan en diferentes dimensiones: peso (elevado o bajo), grado de control sobre la ingesta (abuso o restricción) y grado de preocupación por el peso. (Froján, González y Cristóbal, 2006) . De esta manera podemos encontrarnos desde la restricción severa hasta la ingesta compulsiva, si bien, cada caso se define por unas características propias y por un conjunto de conductas problema específicas, que no siempre encajan en una de las categorías diagnósticas prefijadas en los manuales (DSM y CIE), pero que siguen provocando un malestar clínicamente significativo para la persona, requiriendo de una intervención adaptada al caso. En el presente artículo, se expone el caso de Sara, azafata de vuelo de 35 años. Actualmente vive sola y acude a consulta por problemas de falta de control con la comida (se describe como "comedora compulsiva") que dice tener "desde siempre", aunque ahora se han tornado más relevantes debido a un cambio en sus circunstancias de vida. Está diagnosticada de Síndrome de Colon Irritable desde pequeña pero hace tres años tuvo un episodio grave y durante un año, (que ella describe como un infierno) estuvo sin responder a medicación. Desde hace un año sigue una dieta que la mantiene controlada sin medicación, pero el ritmo de vida y el descontrol de horarios que impone su trabajo, no favorecen su seguimiento ni el control en la alimentación. A los inconvenientes que para el seguimiento de la dieta plantea su ritmo de vida, se une los temores de Sara al incremento de peso, pues para ella, el peso, la imagen corporal y la alimentación han representado un problema desde su infancia y reconoce haber hecho "burradas" en el pasado para no engordar. Nunca se ha planteado venir al psicólogo para intervenir estos problemas hasta la fecha, aunque sí estuvo en tratamiento psicológico anteriormente en el mismo centro, por un problema obsesivo-compulsivo. Actualmente dice tenerlo completamente superado: ya no aparecen los temores e ideas obsesivas ni se hace necesario recurrir a las compulsiones. Los buenos resultados obtenidos en el pasado le han animado a buscar ayuda profesional para trabajar este problema con la alimentación. Al iniciar la intervención el Índice de Masa Corporal (IMC) de Sara es de 21,9 (dentro de la normalidad). Su somatotipo puede clasificarse de Mesomórfico (estructura corporal bastante proporcionada). Su aspecto físico es cuidado y no se encuentra en un estado anímico bajo, pese a la ansiedad que le genera su problema con la comida. Desde el primer momento, la relación establecida con el terapeuta fue buena, mostrando confianza en las explicaciones y pautas e interés e implicación en el seguimiento de las mismas durante toda la intervención. La clave de la intervención en este caso, radica en que, por su condición médica (Síndrome de Colon Irritable), se hace necesario el seguimiento de una dieta para evitar los problemas intestinales serios que ha tenido en el pasado, pero su ritmo de vida y los condicionantes de su trabajo (descontrol horario, constante exposición a alimentos atractivos, no disponibilidad de los alimentos que le convienen por su trastorno digestivo...) acentúan sus problemas para el control de la ingesta y dificultan que su dieta pueda ser correctamente cumplida. Se hace por tanto necesario una modificación de sus hábitos de ingesta y de algunas cogniciones inadecuadas (eliminación de los comportamientos inadecuados, entrenamiento de pautas de ingesta y de control del peso más adecuadas, abordaje de su miedo a engordar y a perder el control...). En definitiva se buscará mejorar el cumplimiento de la dieta y el control de la ingesta, la pérdida de miedos y que Sara pueda llevar una vida lo más normalizada posible, dentro de sus circunstancias laborales. La intervención se ha llevado a cabo desde una perspectiva Conductual y contempló 10 sesiones distribuidas semanal o quincenalmente, en función del plan de vuelo de la cliente, y cinco llamadas de seguimiento espaciadas por un mes. Las cuatro primeras sesiones se reservaron para la evaluación, en la quinta sesión se le expuso la explicación del problema y se acordaron con ella los objetivos de intervención y el modo en que se iban a abordar. En esta sesión el clínico operativizó una serie de criterios que serían tenidos en cuenta para la evaluación del tratamiento de cara a la decisión de alta (Froján y Santacreu, 1999) . La intervención propiamente dicha se llevó a cabo entre la sexta y la decima sesión, periodo en el que se entrenaron las técnicas y estrategias, se adaptaron a las situaciones problema y al ritmo de vida de Sara y se solventaron sus dudas y miedos.
doi:10.5093/cc2013a20 fatcat:l5vb2l5uwbauhbcwl4sezb4apm