Es la inyección de Toxina botulínica-A en el detrusor una alternativa a la ampliación vesical en niños

R.M. Romero, S. Rivas, A. Parente, M. Fanjul, J.M. Angulo
2011 Actas Urológicas Españolas  
Recibido el 22 de abril de 2010; aceptado el 31 de agosto de 2010 Accesible en línea el 21 de enero de 2011 PALABRAS CLAVE Disfunción vesical neurógena; Disfunción vesical no-neurógena; Incontinencia urinaria; Ampliación vesical; Toxina botulínica Resumen Introducción: la disfunción vesical causa incontinencia urinaria y daño renal en niños. Cuando el tratamiento con anticolinérgicos y cateterismo vesical intermitente fracasa, la alternativa terapéutica es la ampliación vesical. Pacientes y
more » ... al. Pacientes y métodos: entre 2005 y 2009 se ha realizado un estudio prospectivo con Botox ® inyectado en el detrusor de niños por disfunción vesical con alta presión, a pesar del tratamiento anticolinérgico. Se valora la evolución urodinámica, clínica y radiológica, antes y a las 4 semanas, 6 meses y un año tras la inyección (10 U/kg de peso hasta 300 U). La reinyección se indicó ante el empeoramiento clínico o urodinámico. Se empleó el test de Wilcoxon para el análisis estadístico de los parámetros urodinámicos. Resultados: se trataron 12 pacientes, 11 de causa neurógena (91,7%) y uno por válvulas de uretra posterior (8,4%). La mediana de edad fue 12,6 (4,3-17,8) años y el seguimiento 40,8 (16,9-45,7) meses. A las 4 semanas se produjo mejoría en la capacidad vesical, acomodación y presión del detrusor en todos los pacientes salvo en dos (16,7%). Esta mejoría fue disminuyendo a partir de 6 meses, aunque inyecciones sucesivas produjeron cambios similares. Un paciente (8,3%) recibió una dosis, 6 (50%) dos y 5 (41,7%)tres. En 8 pacientes (66,7%) la mejoría clínica y urodinámica permitió evitar ampliación vesical. Conclusiones: la inyección de toxina botulínica repetida en el detrusor es una herramienta terapéutica frente a disfunciones vesicales con alta presión y baja acomodación en niños. Puede sustituir a la ampliación vesical en algunos casos, pero se necesitan estudios con largo seguimiento para evaluar apropiadamente su seguridad y eficacia. Abstract Introduction: bladder dysfunction causes urinary incontinence and kidney damage in children. When treatment with anticholinergics and intermittent bladder catheterization fails, the alternative therapy is bladder augmentation. Patients and methods: between 2005 and 2009, a prospective study was carried out with Botox ® injected into the detrusor of children suffering from high-pressure bladder despite anticholinergic treatment. We assessed their urodynamic, clinical and radiological evolution prior to and at 4 weeks, 6 months and 1 year after the injection (10 u/kg of weight up to 300 u). Reinjection was indicated in the event of clinical or urodynamic worsening. We employed the Wilcoxom test to statistically analyze the urodynamic parameters. Results: 12 patients were treated, 11 with neurogenic bladder (91.7%) and 1 with posterior urethral valves (8.4%). The mean age was 12.6 (4.3-17.8) years and follow-up took place after 40.8 (16.9-45-7) months. Bladder capacity, detrusor accommodation and pressure improved after 4 weeks in all the patients except in 2 (16.7%). This improvement decreased after 6 months, although successive injections produced similar changes. One patient (8.3%) received 1 dose, six (50%) two doses and five (41.7%) received three. Clinical and urodynamic improvement in 8 patients (66.7%) prevented bladder augmentation. Conclusions: repeated botulinum toxin injection in the detrusor is a therapeutic instrument for high pressure and low accommodation bladders in children. It could replace bladder augmentation in some cases, however further studies with long-term follow-up care are required to appropriately evaluate its safety and effectiveness.
doi:10.4321/s0210-48062011000200006 fatcat:gfj637u3ebecri73jx55ry7lja