Marxismo y nacionalismo

Santiago Sánchez González
1978 Revista de Derecho Político  
Hallar una explicación coherente del curso de la historia humana es una vieja pretensión, latente o manifiesta, de eruditos, sociólogos y científicos, que sólo parcialmente ha sido satisfecha debido a las dificultades inherentes al objeto investigado. La construcción de una ciencia de las sociedades humanas al modo de las ciencias de la naturaleza, capaz de revelar sin errores el mecanismo del funcionamiento de los entramados sociales, es un intento destinado al fracaso, incluso cuando el
more » ... uso cuando el ámbito analizado se reduce a una «formación social» concreta. La afirmación de Engels de que «Marx fue el primero que descubrió la gran ley que rige la marcha de la historia, la ley según la cual todas las luchas históricas, ya se desarrollen en el terreno político, en el religioso, en el filosófico o en otro terreno ideológico cualquiera, no son en realidad sino la expresión más o menos clara de luchas entre clases sociales...» (1) ha sido desmentida por el desarrollo de los acontecimientos en los últimos ciento veinte años y es un claro ejemplo de filosofía de la historia. Ello, empero, no ha sido obstáculo para que, dada la facilidad con que prosperan las mixtificaciones, (entiendo por mixtificación el engaño colectivo), recientemente se haya sostenido sin el menor pudor intelectual, que «la lucha de clases es el motor de la historia» (2). Dicha tesis, desgraciadamente repetida por el Partido Socialista Obrero Español en su declaración de principios ideológicos (3), fue modificada por el propio Engels, con oca-
doi:10.5944/rdp.2.1978.7969 fatcat:in2dxte5pvfktjz6kci3khx6bq