Viagra y juventud

Esteban Rubinstein
2016 Evidencia. Actualización en la Práctica Ambulatoria  
Viagra and youth Quiero comenzar este ensayo dando a conocer al lector una idea que ha venido gestándose dentro de mí desde hace unos meses, cuando comencé a escribir un libro cuyo título provisorio es "De camino al cuerpo. Un libro cabe Martin Heidegger". Cabe es un sinónimo de junto a, una preposición arcaica que cuando yo iba a la escuela primaria todavía teníamos que estudiar (a, ante, bajo, cabe, con, contra, de...) y que desde hace algunos años se retiró del diccionario moderno. Siempre
more » ... gustó esa preposición y el traductor de Heidegger me llevó a reencontrarme con esa palabra ya que aparece frecuentemente en sus escritos en la traducción española (el ser cabe el mundo es una traducción mucho más bella que el ser junto al mundo). Y hablando de palabras bellas, una de las más hermosas la conocí leyendo justamente a Heidegger. Para el autor, esta bella palabra solamente puede leerse y pensarse en griego antiguo, y por eso decidió escribirla así en su obra en alemán (en la traducción española de sus libros también aparece en griego). Se trata de la ἀλήθεια (en letras latinas suele escribirse "alétheia", pero en realidad se pronuncia "alizia", sacando la lengua en la zeta como hablan los españoles). Heidegger, que vivió y escribió en el siglo XX, plantea que el pensamiento de Occidente y toda su filosofía (exceptuando solamente a dos filósofos: Spinoza y Nietzsche) fueron desviados por un error fundamental y que este error es haber traducido al latín la antigua palabra griega ἀλήθεια por la palabra "veritas" ("verdad" en español). El significado de ἀλήθεια en la Grecia Antigua o presocrática (antes del advenimiento de Sócrates y Platón y el surgimiento de la razón y la lógica) es el siguiente: la unicidad del desocultamiento y el ocultamiento. Heidegger plantea que si podemos dejar de lado el concepto occidental de "verdad" y aceptar que todo lo que se manifiesta lo hace mediante la ἀλήθεια, es decir mediante la unicidad del desocultamiento y el ocultamiento, podremos dejar de lado nuestra "sed de verdad verdadera" que, según Nietzsche (y Heidegger acuerda), no es otra cosa que "sed de venganza". Es muy interesante pensar que la ἀλήθεια, esa bella y antigua palabra griega que da cuenta de lo más profundo del hombre, de esa imposibilidad de separar lo mostrado de lo no mostrado (del mismo modo que es imposible separar el cuerpo del alma y el soma de la psiquis, lo orgánico y lo funcional, la causa y el efecto, el beneficio y el daño, etc.), se haya convertido en una palabra tan llana, tan pobre y tan banal como "la verdad". En el libro Nietzsche y la Medicina 1 dediqué varias páginas a describir por qué para ese autor la verdad (la veritas, y no la ἀλήθεια, obviamente) es un concepto al que él le otorga una valoración negativa, básicamente porque nos acerca a la muerte y no a la vida. Transcribo aquí dos aforismos de Nietzsche que cité en ese libro para transmitir esta idea: 1) La verdad es la forma de conocimiento menos vigorosa que existe 2 ; 2) Bajo la influencia de la verdad contemplada, el hombre no percibe ya por todas partes más que lo horrible y lo absurdo de la existencia 3 . Sin embargo, Nietzsche nos deja una gran esperanza a los médicos ya que lo nuestro no es solamente ciencia (una disciplina que suele estar asociada con la búsqueda de la verdad) sino también arte y, para solazar nuestros corazones, enuncia una frase que a mí me parece hermosa: El arte intenta siempre que no perezcamos a causa de la verdad 4 . Más allá de esta propuesta de utilizar el arte para salir del nihilismo al que nos conduce la verdad, Nietzsche plantea "correrse" (retirarse, no meterse, mirar para otro lado) de la encrucijada binaria "verdad-mentira" y posicionarse en un lugar nuevo, que él denomina no-verdad y que yo, en ese libro, me permití bautizar como "extraverdad". La extraverdad no es la mentira sino un concepto que se sitúa por fuera del dilema de definir si algo es verdad o mentira. El significado de la extraverdad es cercano al de la incertidumbre, pero desde una perspectiva de amar la incertidumbre (ya que la vida es incertidumbre y la única certeza es la muerte) y correrse (desinteresarse) de toda discusión en la que se plantee si algo es verdad o mentira. Las ideas nietzscheanas que proponen una transvaloración de la verdad (y la moral, la causa, la historia, la compasión y muchos otros valores) son contraculturales para el pensamiento médico clásico, acostumbrado a valorar positivamente esos conceptos, pero a mi juicio pueden sernos útiles para pensar la clínica desde una perspectiva diferente, intentando no caer tampoco nosotros en el binarismo y considerar que Nietzsche "tiene razón" o que lo que él dice "es verdad". Sin embargo, en este texto me propuse aprovechar un título convocante (Viagra y juventud) para dar a conocer una idea que se me ocurrió hace unos meses: que la ἀλήθεια tiene su morada en el cuerpo. Resumen Usando como disparadores dos viñetas clínicas de sendos pacientes, el autor de este artículo polemiza sobre la difundida opinión en contra de que los jóvenes sin disfunción sexual aparente utilicen sildenafil y sobre el concepto de adicción psicológica. Aprovecha esta polémica para introducir al lector el concepto de "alétheia" o "alizia", rescatado por Heidegger de la filosofía griega pre-socrática, y que representa la "unicidad del ocultamiento y el desocultamiento"; y el de "extraverdad", adaptado por el autor de este artículo desde el de "no-verdad" propuesto por Nietzsche, que permite situarse más allá de la dicotomía respecto de si un concepto o un hecho es verdadero o falso para operar con mayor soltura en la práctica clínica. Abstract Based upon two clinical vignettes, the author of this article argues about the widespread opinion that young people without sexual dysfunction should not use sildenafil and about the concept of psychological addiction. He also introduces the concept of " aletheia " or " alizia " that Heidegger rescued from pre-Socratic Greek philosophy, and that represents the "unicity of concealment and unconcealment"; and "extratruth", adapted by the author of this article from the concept of "no-truth" proposed by Nietzsche, that allows us to stay beyond the dichotomy of the concepts of true or false, and to operate more proficiently in clinical practice.
doi:10.51987/evidencia.v19i2.6432 fatcat:dyvpbabrxba2xnnqvmh6ttasbm