María Rostworowski (1915-2016)

Gabriela Ramos
2016 Histórica  
María Rostworowski ha partido a los cien años de edad dejándonos una obra que es a la vez impresionante y difícil de evaluar. Reflexionar sobre el aporte de una historiadora que desarrolló toda su producción desde un lugar excéntrico obliga también a situar su contribución dentro de un campo que a lo largo de su vida se fue configurando de una manera especial, acaso única. ¿Cómo fue ese campo en el que Rostworowski produjo y diseminó su obra? Lo he llamado excéntrico porque, como ella siempre
more » ... como ella siempre se apresuraba en señalar, no se sentía un producto de la educación formal. Insistía en describirse como autodidacta. Con un delicado toque de orgullo, afirmaba no tener un solo papel que certificara que asistió a la escuela. No porque jamás hubiera asistido a algún establecimiento educativo, sino porque las extraordinarias circunstancias de su vida redujeron a polvo o cenizas los vestigios de una educación formal. Y aunque no lo dijera, con ello daba a entender que tampoco se sentía parte de la academia. Por supuesto, la academia la leía, y fueron muchos los académicos tanto dentro como fuera del Perú que se relacionaron con ella. Pero Rostworowski no surgió de la academia y solo ejerció una vez la docencia universitaria: en la Pontificia Universidad Católica del Perú. «Me llaman doctora de cariño», decía. Con esta frase coloquial, que solo podía decirla HIsTORICA XL.1 (2016): 153-157 / ISSN 0252-8894 http://dx.
doi:10.18800/historica.201601.006 fatcat:yuuenw5u2vgcxdhkg4ris77o4e