Democracia y socialismo: el futuro enraizado en el presente

Marta Harnecker
2011 Estudios Críticos del Desarrollo  
La democracia liberal representativa es presentada como la única y verdadera democracia. Además de que, en su nombre, se invaden territorios y sacrifican pueblos enteros, la voluntad popular no se expresa libremente en las urnas y, en última instancia, el pueblo no es quien gobierna. No es suficiente otorgar un sentido social a la democracia liberal —al atender, por ejemplo, problemas como alimentación, salud y educación—, sino que el desafío es que los pueblos rescaten la política para
more » ... lítica para instalar un democracia verdadera donde las personas, al luchar por cambiar las circunstancias, se transformen a sí mismas. Dada la injusticia y desigualdad predominantes, hablar hoy de socialismo tiene sentido. No se trata de copiar modelos foráneos o de exportar el nuestro, sino de transformar la economía, instalar la democracia participativa y consolidar una ética solidaria e igualitaria para construir el socialismo en cada país. La participación popular y las redes de democracia directa son el fundamento para el desarrollo humano socialista.
doi:10.35533/ecd.mh fatcat:ebxoaonegbb7dmg7w3uhnv75nq