Quevedo y sor Juana: un encuentro poético festivo

José Antonio, Muciño Ruiz
unpublished
En 1648, a tres años de la muerte de Francisco de Quevedo, se publicó en Madrid la edición de su poesía con el título El Parnaso español, monte en dos cumbres, dividido con las nueve musas castellanas, al cuidado de José González de Salas. El volumen no contenía toda la poesía de Quevedo, por lo que a la muerte de González de Salas, en 1651, el sobrino del poeta, Pedro Aldrete, las completó con otro volumen que tituló Las tres musas últimas cas-tellanas, publicado en 1670. Estas obras, sin
more » ... tas obras, sin rigor crítico, tuvieron una pronta fama y llegaron hasta muy avanzado el siglo XX, fueron seguidas por las muchas ediciones que se hicieron de la poesía de quien ostentara el título de Señor de la Torre de Juan Abad. Pero conviene advertir que la poesía de Quevedo no alcanzó la fama por haber sido reproducida mediante la imprenta, por el contrario, fue impresa porque ya era muy conocida y gozaba de una fama muy bien cimen-tada. Fenómeno muy característico de los siglos áureos españoles, donde la obra artístico-literaria, sustentada en la escritura, tenía básicamente una difusión oral. La fama que alcanzaba el poeta era la causa de que se buscara imprimir sus textos para aprovechar tanto el éxito como la popularidad de su obra, además del papel destacado que el escritor tenía dentro de la socie-dad. En el caso de Quevedo, esta fama provenía no sólo por ser un hombre
fatcat:bs2fdfytojggfd2oo2aff7gnny