Freud´s women Autores: 0Lisa Appignanesi y John Forrester Editorial: Other Press, New York. 2nd edtion, 2000, 583 páginas

Gustavo Figueroa C.
2005 Revista chilena de neuro-psiquiatría  
E Edit dit dit dit dito o o o or r r r rial: ial: ial: ial: ial: Other Press, New York. 2 nd edtion, 2000, 583 páginas. COMENTARIO DE LIBROS REV CHIL NEURO-PSIQUIAT 2005; 43(2): 159-161 ¡Vaya título! ¡Qué fantasías y expectativas despierta en los (as) lectores (as)! En parte justificadamente, porque el tema de la relación de Freud con las mujeres -y la feminidad-ha sido objeto de apasionadas, bulladas y equívocas controversias, especialmente desde el surgimiento de las combativas corrientes
more » ... nistas en la década del 60. De partida conviene recordar que nadie -mujer u hombre-tiene una posición privilegiada o una perspectiva monopólica para abordar la cuestión. En ciertos momentos o dadas determinadas circunstancias puede ser que una u otro esté en mejores condiciones de entender o iluminar determinados ángulos o materias. En todo caso, cualquier texto inteligente es bien venido en este espinudo asunto que toca las raíces más recónditas de la realidad humana. Y este libro es original y sus autores dan prueba de ser sutiles y perspicaces, están más allá de la moda, los lugares comunes y el panfleto ideológico. ¡Lo que no es poco decir! Como buenos y aplicados ciudadanos británicos, no sermonean ni reprenden ni adoctrinan sino exhiben sus argumentos con rigor, ascetismo y un elegante inglés, por momentos con fino humor o ironía highbrow. Por decirlo así, tienen respeto y empatía profunda hacia Freud y "sus" mujeres, esto es, no reflexionan desde la postura básica de la sospecha o desenmascaramiento, menos aún de vigilancia, según una poco afortunada expresión de Elisabeth Roudinesco. Antes que nada ellos soslayan dos mal entendidos que se deslizan con porfía en la literatura. No se trata que Freud sea juzgado ante un tribu-nal para ser condenado o absuelto (de quizás cuáles imputaciones reales o ficticias). Tampoco que el Freud del título significa un adjetivo posesivo (o no posesivo) en su interacción con el sexo femenino. De lo único que se trata es de tener una comprensión adecuada del papel central que jugaron las mujeres -familiares, pacientes, amigas, discípulas-en la vida del creador del psicoanálisis y en la obra misma del psicoanálisis, en die Sache, como gustaba decir a Freud. Y esto sine ira et studio. Y su primer hallazgo constituye el hilo conductor del libro: la mujer ha sido protagonista privilegiada en el psicoanálisis y ha estado presente desde sus inicios, lo que para la mayoría de los lectores puede constituir una sorpresa. Tanto se ha publicado sobre las disputas, rencillas y vocingleras rupturas con los varones que se ha olvidado, o pasado por alto, que Freud fue el primero en "escuchar" a la mujer -se entiende, en escucharla con propiedad. La talking cure de Anna O. es la contrapartida de una listening cure. No son simples frases de defensa o justificación de Freud. Él aceptó y fomentó activamente el ingreso de mujeres en la "Sociedad Psicológica de los Miércoles" desde su fundación en 1902, fueran o no profesionales, en una época histórica en que existía una profunda resistencia o desconfianza a que ellas accedieran al mundo académico establecido. De ahí que el número de analistas fue creciendo de manera insospechada hasta el final de su vida: último, su propia hija Anna. Además se les debe sumar aquellas que no estuvieron físicamente a su lado sino fueron partidarias de su doctrina pero a la distancia: Eugénie Sokolnicka. Estas son las conocidas, empero a ellas se une un grupo más numeroso aún que no publicó o se dedicó a tratar abnegada y anónimamente a sus pacientes.
doi:10.4067/s0717-92272005000200011 fatcat:jf22lhwvazbrvb36ejqw6vinua