Respuesta de los autores

E.M. García Ruiz, J.M. Álvarez Gutiérrez
2003 Atención Primaria  
lados. Confundir éstas con la mera asociación de fármacos que pueden interactuar entre sí puede dar lugar a una falsa idea sobre la seguridad de las estatinas, un grupo farmacológico con una excelente relación beneficio-riesgo y cuya utilidad en la prevención del riesgo cardiovascular ha sido demostrada en numerosos ensayos clínicos. Por cierto, otra peculiaridad del estudio que comentamos es que no se cita ninguno de los ensayos realizados con estatinas y con seguimiento a largo plazo,
more » ... que se cita el estudio MIRACL (referencia 11 del artículo) que es muy específico, ya que incluye exclusivamente a pacientes con síndrome coronario agudo y además tiene un seguimiento muy corto. El artículo dice en dos ocasiones que la fluvastatina se metaboliza mínimamente por el citocromo P450, lo cual no es cierto. Este fármaco se metaboliza por la isoforma 2C9 del citocromo, mientras que atorvastatina, lovastatina y simvastatina son el sustrato para la isoforma 3A4 de dicho sistema enzimático. En el cuadro de interacciones, que debería ser de asociaciones de fármacos potencialmente peligrosos, se incluye el acenocumarol, un fármaco para el que sólo hay un caso de interacción con estatinas descrito en la bibliografía, en un paciente que además recibía diltiazem 3 . En el artículo se afirma que no se ha incluido la eritromicina porque ningún paciente recibía tratamiento prolongado, pero las interacciones pueden producirse en cualquier momento de la administración conjunta de dos fármacos y el riesgo suele ser mayor en los primeros días del tratamiento, por lo que el uso conjunto de macrólidos (no sólo de eritromicina) y estatinas debería ser considerado como potencialmente peligroso 4 . Asimismo, el artículo da a entender que sólo se considera como interacción potencialmente peligrosa la que se produce entre las estatinas y los fibratos, por el riesgo de aparición de rabdomiólisis. Sin embargo, ésta se ha descrito con otras asociaciones y existen otras interacciones de las estatinas que también pueden poner en peligro la vida del paciente 4 . En cuanto a las referencias bibliográficas, se incluyen citas referidas sólo a fluvastatina (referencias 17 y 18 del artículo) para apoyar que las interacciones de las estatinas, en general, están ampliamente documentadas. Además, en algún caso hay errores en la cita utilizada, como sucede en la 11 de la página 225 o la 12 de la página 223. No cabe duda de que estos trabajos, como el de Álvarez Gutiérrez et al, son necesarios y, sobre todo, que la observación cuidadosa de los efectos del tratamiento farmacológico, en pacientes que reciben estatinas y otros fármacos, puede contribuir a un mejor conocimiento del perfil de seguridad de este grupo farmacológico. Pero es preciso distinguir claramente entre una situación de riesgo y la aparición de una interacción clínicamente relevante. Afirmar que el 14% de los pacientes polimedicados que reciben estatinas presentan una interacción da una falsa sensación sobre la seguridad de las estatinas, lo que no ocurriría si se dijera que el 14% de los pacientes tratados con estatinas reciben otros medicamentos que pueden provocar una interacción farmacológica. Sr. Director: En primer lugar, queremos agradecer las aportaciones que, con sus comentarios, Francisco J. Morales Olivas y Luis Estañ Yago añaden al artículo que pu-blicamos en su revista hace ya unos meses 1 . Queremos hacer hincapié en que los datos para nuestro trabajo de investigación se obtuvieron de las cartillas de largo tratamiento, y en éstas no figuran los medicamentos prescritos de manera puntual. No había pacientes que estuvieran tomando eritromicina en la muestra seleccionada, y por eso los antibióticos del tipo macrólidos no han sido recogidos: para tener en cuenta estas interacciones habría que diseñar otro tipo de estudio. Otra puntualización es la de aclarar que ambas citas bibliográficas son nombradas por segunda vez porque la primera aparecieron en el artículo original en la introducción 2,3 , en la página 222, y como se hacen referencias posteriores vuelven a aparecer en sucesivas páginas. No estamos de acuerdo en que esta referencia (número 11) no sea adecuada porque, como bien se expresa en el texto, este artículo menciona medicamentos de uso frecuente en atención primaria, como son: aspirina, heparina, acenocumarol, antagonistas del calcio, inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina y digoxina. Estas aportaciones posteriores creemos que enriquecen el estudio, por lo que quedamos muy agradecidos y abiertos a nuevas sugerencias.
doi:10.1016/s0212-6567(03)79307-x fatcat:tcnvlbpugjaw5m6xvf6zfbow7a